HIPOXIA

Sus aplicaciones actuales son 3 fundamentalmente:

  1. DEPORTE DE ÉLITE
  2. PREPARACIÓN FISICA O FITNESS
  3. SALUD Y CALIDAD DE VIDA

En esencia, consiste en aspirar cíclica y alternativamente aire con baja concentración de oxigeno, simulando con ello una altitud determinada (desde los 0 metros o nivel del mar hasta los 6800 metros de altitud), con aire presente en la habitación donde se aplica el entrenamiento, que está con una concentración normal de oxigeno. Las sesiones duran como promedio 60’, y se somete al organismo a 6-10 ciclos de hipoxia en cada sesión de entrenamiento. Cada sesión está controlada por medio de un pulsioxímetro, que registra dos datos claves para individualizar la respuesta adaptativa de cada cliente: la frecuencia cardíaca y la saturación de oxigeno en sangre.

CÓMO SE ENTRENA EN HIPOXIA

Un protocolo en hipoxia intermitente debe estar adaptado a las necesidades y particularidades de cada usuario. Una vez realizadas estas pruebas, el protocolo consiste en un mínimo de 12 sesiones y un máximo de 25, donde se comienza a baja altitud (normalmente 2000-2500 metros) y se cierra a altitudes mayores (máximo 6800 metros). Tras la aplicación del protocolo, donde hemos sometido a cada persona que lo disfrute a unos 100-120 ciclos de exposición cada vez más exigentes, las sensaciones de forma física, salud, y adaptación a cualquier esfuerzo son extraordinarias.

Los beneficios más destacados son:

  • Mejora en la captación, transporte y difusión de oxígeno a través de la optimización funcional del sistema cardio-pulmonar y circulatorio.
  • Mejora de la irrigación sanguínea periférica, creando nuevos capilares, mejorando la acción de la mioglobina y creando una hemoglobina más eficiente en su función.
  • Mejora del sistema pulmonar, reduciendo las resistencias aéreas al flujo de aire.
  • Mejora del sistema inmunológico, incrementándose los sistemas endógenos antioxidantes del organismo. Con ello, la respuesta ante las infecciones, junto a la potente acción antioxidante, está mejorada.
  • Mejora de la tolerancia ante cualquier estrés y esfuerzo físico, es decir, se percibe mucho menor fatiga durante el día.
  • Mejora espectacular de la capacidad de recuperación.
  • Mejora del estado de ánimo y de la sensación de condición física.

Como se ve, son beneficios muy asociados a cualquier práctica deportiva aeróbica, que es en definitiva lo que produce un entrenamiento en hipoxia intermitente, con el lujo de estar en un cómodo sillón, relajado, escuchando música y leyendo el periódico. Son beneficios ampliamente contrastados en cada vez más estudios relacionados con la altitud. Por vez primera, los runners podemos retornar a nuestro nivel de rendimiento que teníamos 10 años atrás, recuperar esas sensaciones de entrenamiento que progresivamente vamos perdiendo con la edad y el envejecimiento.

APLICACIONES MÁS IMPORTANTES DEL ENTRENAMIENTO EN HIPOXIA:

  • Mejora del rendimiento en deportes de resistencia.
  • Mejora de la adaptación a la altitud (alpinismo).
  • Mejora del rendimiento en deportes anaeróbicos (buceo, atletismo medio fondo, ciclismo pista e.t.c).
  • Mejora de la condición física en deportes de equipo (fútbol, baloncesto, balonmano, hockey e.t.c).
  • Mantenimiento de la condición física ante lesiones deportivas.
  • Mejora de la tolerancia a la fatiga y mejora de la recuperación.
  • Aumento de la capacidad para soportar grandes cargas de entrenamiento.
  • Mejora de la calidad de sueño.
  • Mejora de la salud y percepción de la salud y calidad de vida.
  • Mejora de la salud y calidad de vida en adultos y en tercera edad.